Presentación

Divina Proporción Bodegas
UN SUEÑO CUMPLIDO CON BODEGA DIVINA PROPORCIÓN
Divina Proporción nació del sueño de Máximo San José de la Rosa de unir su vida al campo y elaborar sus propios vinos en Toro. La naturaleza y la agricultura lo acompañaron desde la infancia, y en la tierra de la Vega de Toro encontró el lugar donde hacer realidad ese proyecto.
Nuestra historia como empresarios comenzó en agosto de 1999, cuando Máximo y Yovana Alonso Hernández abrieron Carpe Diem, su primer negocio, en la Plaza Mayor de Toro. Años después, con el apoyo de la familia, llegó la bodega: en 2009 colocamos la primera piedra, en 2010 plantamos el viñedo que rodea las instalaciones y en 2011 nació nuestro primer vino.
Hoy somos una bodega familiar de la Denominación de Origen Toro. Contamos con 25 hectáreas de viñedo propio y controlamos otras 120 hectáreas de viticultores de la zona. Elaboramos aproximadamente 600.000 botellas al año y disponemos de 1.200 barricas de roble francés para la crianza de nuestros vinos.
Nuestra identidad nace de la Tinta de Toro, del cuidado de las viñas y de la pasión por elaborar vinos con personalidad.
También abrimos nuestras puertas para compartir esa pasión a través de las visitas y la gastronomía. El restaurante de la bodega y Carpe Diem, situado en la Plaza Mayor de Toro, número 5, pertenecen a la misma familia y ofrecen el mismo menú degustación y los mismos precios: dos entornos diferentes con una misma hospitalidad.

Divina Proporción
Alonso Hernández, propietarios e impulsores del proyecto, han construido una historia que une el campo, el vino y la hospitalidad.
Máximo y su hermano Juan se ocupan del cultivo de la tierra, del cuidado de las viñas y de los detalles de la bodega. Yovana desarrolla las labores administrativas, comerciales y de relaciones públicas. Cristina, hermana de Máximo, participa en el área de marketing y en la gestión de las redes sociales.
Sus hijos, Lucía San José Alonso y Máximo San José Alonso, representan la segunda generación y ya están al frente de la bodega. Lucía, enóloga, y su hermano Máximo aportan nuevas ideas y comparten la responsabilidad de dar continuidad al proyecto familiar.
La experiencia de la primera generación y la ilusión de la segunda se unen con un propósito común: elaborar vinos que expresen el carácter de Toro y compartirlos con quienes nos visitan.
Divina Proporción es nuestra manera de compartir lo que somos: una familia, una tierra y una pasión por el vino.
“Ahora espero que la tierra sagrada, la histórica Tinta de Toro y la bodega 'divina' me permitan lograr el otro gran sueño, crear inolvidables y extraordinarios vinos.”
Máximo San José de la Rosa
Propietario de Bodega y Viñedos Divina Proporción.









